Un poco de miedo y nada de asco en Montreal (parte 4): Craft Spells y el festival Fringe


Montreal

Fringe Festival y Craft Spells.

 “Thanks for coming to this show, june 18 in Montreal! I will make it to Mexico as soon as possible!❤ Devon Welsh” resonaba dentro de mí. No podía dejar de leer aquella pequeña, pero significante nota que hizo uno de mis ídolos de la escena musical de estos tiempos. Difícilmente alguna experiencia venidera va a suscitar en mí lo que Majical Cloudz creó sobre el escenario. Ni modo, la vida sigue y me encuentro perdido y solo en un camión que circula por las periferias de la ciudad. El acento francés que se cargan podría estudiarse como un idioma aparte y mucha gente, si no le hablas en este idioma, te manda a chupar limón. En serio, por más horrible que sea el momento, puedes estar muriéndote enfrente de un anciano quebeco y si no le hablas “francés”, ahí te moriste. Tal vez exagero un poco, pero cuando le pregunté en inglés al conductor que dónde estaba la estación de metro más cercana y este me respondió en francés, automáticamente este prejuicio surgió en mí y nadie ni nada me iba a hacer cambiar de parecer. Finalmente logré ingeniármelas para llegar a la plus proche mad estación de metro. Ese mismo día vi un cartel que me llamó la atención, un festival llamado Fringe. Lo que generaba mis ganas de ir a ese festival era su eclecticismo e ideología de hacer varios toquines en bares con bandas locales. ¿Bandas locales? ¿Dónde me apunto?

Fringe

 Al único toquín que pude ir fue en un bar ubicado en una de las avenidas más emblemáticas de la ciudad, el Divan Orange en St. Laurent. Mi primera impresión del lugar fue su gran estética y reducido espacio. Soy amante de los venues pequeños, la cercanía con los músicos y aquel intercambio directo de calor con los otros asistentes me hacen enamorarme cada vez más de estos pequeños espacios donde la relación músico-público es casi inexistente. Dos propuestas se presentaron esa noche (no recuerdo el día): Miracle Fortress y Holy Data.

El Divan de Valentina

El Diván de Valentina

Holy Data

Primero fue el turno de Holy Data.  Con un indie pop violento atascado de sintetizadores, delays y acelerados arpegios de piano, Holy Data me sorprendió por completo. Con tan sólo decirles que en varios pasajes me hizo recordar a mis amadísimos Late Of The Pier. Todo era tan rápido y explosivo, no podía parar de mover el cuerpo y querer empezar un slam con un público un tanto frío. Lo mejor eran los solos de sintetizador que se aventaba el vato de en medio, que sin duda alguna le daban personalidad a su sonido y una muy buena expectativa por parte mía, que desde ahora en adelante les sigo la pista en espera de un lanzamiento.

Holy Data

Holy Data

PD. Los dos demos que tienen en su página de SoundCloud son muy diferentes a lo que pude escuchar en vivo:

 

Miracle Fortress

Con una muy buena respuesta del público, Miracle Fortress subió al pequeño escenario y con un indie pop menos violento que el de Holy Data, conmovió al público con buenos destellos de guitarra y una batería que sonaba durísimo. El encanto no fue el mismo que el de Holy Data, y a pesar de que la gente le aplaudía más a este par, Holy Data brilló mucho más.

 

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No pasaron ni un par de días y ya estaba listo para el próximo concierto: Craft Spells. Cualquiera que conozca la disquera Captured Tracks conoce la música de Craft Spells. Es uno de los proyectos más emblemáticos de este sello y además, uno de los primeros gallos en aparecer dentro de sus filas. Su carrera se distingue por aquel intacto y celestial primer álbum, Idle Labor. Añoro una conversación/discusión con un querido amigo que trataba sobre cuál era la mejor propuesta de esta disquera. Fiel y aguerridamente argumentaba que Wild Nothing era sin duda alguna el tesoro más preciado de Mike Sniper (dueño de C.T.), sin embargo, él refutaba que no, que Craft Spells y que Justin Vallesteros y que Idle Labor y que Scandinavian Crush. Al final todo permanecía inmutable y nos íbamos a nuestros respectivos hogares a encerrarnos a escuchar Wild Nothing y Craft Spells respectivamente.

Pues bien, esto pasaba por mí cabeza unos instantes antes de llegar al recinto donde se llevaría a cabo este concierto. El nombre del lugar era Il Motore, un espacio totalmente dedicado al albergue de conciertos y que con un considerable espacio, ya estaba imaginándome a Craft Spells sobre el escenario interpretando canciones de su más reciente álbum Nausea, que muy diferente a sus trabajos anteriores, suena mucho más maduro, menos lo-fi. Agrada de diferente manera. Muy bueno el disco.🙂

De las bandas teloneras hablaré muy poco por dos razones. La primera, porque no vi a la primera banda tocar (jeje) y la segunda, porque la que le siguió, Seoul, hay muy pocas cosas de las cuales hablar.

Seoul es una banda de Montreal que se caracteriza por su sonido dream popero con reminiscencias a Wild Nothing. Su tocada pasó sin penas ni glorias y todas las 40 personas que nos encontrábamos (en serio eran 40 o menos), ansiábamos ya a Justin P. Vallesteros y su banda. Era un domingo, esta es la única razón por la cual puedo explicar la poca asistencia.

 

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Seoul

Fue muy triste mirar hacia atrás y ver a tan pocas personas, a uno le gustaría estar entre un montón de fans coreando “Twirl” o “Party Talk”, sin embargo,  ese sueño se borró y no quedaba nada más que resignarse y encerrarse. Subieron al escenario y comenzaron con su sencillo “Nausea”, el  primer tema del nuevo material. Justin se movía de un lado a otro, balanceando la cabeza y sintiendo esa fuerte melancolía que denota en el disco. Siguió “Komorebi”, mi pieza predilecta del Nausea. Comenzó aquella hermosa línea de sintetizador que evoca a un bosque japonés olvidado por las inclemencias del tiempo y mis emociones eclosionaron, teniendo como respuesta un tremendo escalofrío. La gente permanecía inmutable y a mí no me importaba, seguía aplaudiendo, gritando y siguieron tocando el Nausea. No podían terminar sin antes tocar al menos una del Idle Labor. Lo deseaba, lo gritaba, no quería irme sin escuchar alguno de esos hits. Para mi fortuna, comenzó a sonar una bellísima guitarra que solo introducía a una cosa: “Party Talk”. De inmediato recordé aquella discusión con mi amigo y lo recordé a él, a su irracional devoción por Craft Spells y sobre todo por el Idle Labor, un material que tiene su nombre impreso en la carátula.

Craft Spells terminó y la gente se marchó en un parpadeo.

 

 

 

 

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Te hubiera encantado GG

 

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